8 competencias digitales para el éxito profesional

11 - 04 - 2014

1. Conocimiento digital

En 1999, Levine, Locke, Searls y Weinberger publicaron el Manifiesto Cluetrain, 95 tesis centradas sobre el impacto de Internet y las Tecnologías de la Información sobre los mercados, las organizaciones y sus modelos de negocio. Su propuesta partía de la hipótesis de que el cambio tecnológico iba a provocar una transformación total de las relaciones entre empresa y clientes. Apuntaban a una nueva forma de hacer negocios desde el diálogo, la transparencia, la colaboración, el contacto personal y la horizontalidad. Valores que con el tiempo han conformado lo que hoy entendemos por cultura digital. El texto describe un escenario de relación entre organizaciones, empleados y clientes regido por conceptos como la comunicación continua y desintermediada, la conversación y el diálogo como ejes motores de los mercados; la confianza y la honestidad como características imprescindibles para la sostenibilidad empresarial; la abundancia de datos e información como contexto del trabajo; la cercanía, la necesidad de aportar valor y el servicio a la economía real como los drivers de la diferenciación en los negocios; y la empresa social, la innovación abierta y el crowdsourcing como modelos más eficientes de gobernanza y excelencia en la gestión empresarial. Los autores partían de una máxima que no por evidente resulta menos importante: los mercados son conversaciones. O en su evolución actual, los mercados son relaciones.

Si algo caracteriza a esta nueva época es el papel central que juegan las personas dentro y fuera de las organizaciones. Si algo diferencia a las organizaciones digitales de sus homólogas tradicionales es el papel protagonista y central que desempeñan personas, empleados o clientes en los procesos de transformación. Hablar de conocimiento digital en el entorno de las organizaciones es hablar de estructuras y equipos que asumen los valores de la horizontalidad, la innovación abierta, la colaboración y la inteligencia colectiva como elementos claves de su ADN organizacional. Organizaciones que son conscientes de la necesidad de transformación mediante la formación y el aprendizaje continuo y de la obligación de incorporar a nuevos profesionales que comparten esos valores. Ser competente digitalmente implica evidentemente un conocimiento de tecnología pero significa sobre todo capacidad de exploración, aprendizaje y adaptación. Supone realizar todos los días el viaje que va desde las lógicas de la competitividad a las de la colaboración y la cooperación, desde la comunicación unidireccional a la conversación, desde las estructuras pesadas y rígidas a las ligeras y flexibles y desde la gestión basada en la escasez hacia la gestión de la abundancia.

Conocimiento digital es la más intangible de las competencias. Se tiene o no se tiene. Pero también se adquiere y se desarrolla. Para un profesional supone cosas como actualizar continuamente sus conocimientos sobre las principales redes sociales; utilizar alguna red social desde un punto de vista personal y profesional; tener una estrategia de marca personal en la red; planificar y estructurar su participación en Internet para que sea sistemática y de calidad; intervenir de forma responsable, segura y ética en entornos digitales corporativos y privados.

El conocimiento digital supone tener un entendimiento profundo del entorno digital y de la naturaleza, el rol y las oportunidades generadas por el entorno digital en cualquier aspecto de nuestra vida, tanto privada como profesional. Requiere también tener los conocimientos técnicos para comprender, producir y presentar conjuntos de información compleja. 

EL PROFESIONAL CON LA COMPETENCIA DE CONOCIMIENTO DIGITAL ES CAPAZ DE

  1. Utilizar de forma eficiente recursos y herramientas digitales

  2. Hacer uso de herramientas y medios digitales en su desarrollo profesional

  3. Comprender la hipertextualidad y multimodalidad de los nuevos medios digitales

  4. Integrar las nuevas lógicas digitales en su trabajo profesional

  5. Usar herramientas digitales para el pensamiento reflexivo, la creatividad y la innovación

  6. Gestionar de manera apropiada la identidad digital corporativa y propia

  7. Intervenir de forma responsable, segura y ética en entornos digitales corporativos o propios

  8. Evaluar críticamente prácticas sociales de la sociedad del conocimiento 

 APORTA A LA ORGANIZACIÓN:

  1. Aumenta la productividad y acelera la innovación

  2. Cambia la manera de gestionar el talento y los procesos

  3. Mejora la flexibilidad y la capacidad de reacción y anticipación

  4. Aumenta el conocimiento del entorno

  5. Genera seguridad ante los cambios y la incertidumbre 

Capítulo: 1. Conocimiento digital