Accede a nuestras publicaciones

Panorama digital de la industria musical en 2017

18 - 04 - 2018

 En los últimos años, la industria musical ha vivido una ola renovada de crecimiento motivada por  el aumento en el consumo de música grabada a través de plataformas de streaming como Spotify. Esto se ha reflejado en un crecimiento del 5,9% en sus ingresos totales en 2016, para un total de USD 15,7 mil millones según la IFPI.

El año 2017 no fue una excepción y, aunque todavía no han salido cifras completas de este mismo año, ya hay reportes que muestran cómo la industria del streaming ha fomentado y mantenido el crecimiento del sector en el mercado estadounidense. Según la RIAA (Recording Industry Association of America), los ingresos de venta de música grabada en Estados Unidos creció un 17% en la primera mitad del año, ratificando la tendencia a la alza. En el caso del streaming, representó el 62% de los ingresos de la industria musical estadounidense, casi el doble de la cifra reportada durante el mismo periodo en 2015.

Ese crecimiento ha sido impulsado por los principales players del sector del streaming a través de innovaciones constantes y una competencia energética. En este contexto, el principal líder del sector sigue siendo Spotify que, según cifras de MIDiA, en 2016 acaparó más de 1/3 del mercado de streaming por suscripción con ingresos de USD de 2.766 millones.

En 2017, la compañía aprovecho esa posición dominante para seguir innovando y creciendo como líder del sector, adquiriendo varias empresas del sector tecnológico y musical como Niland, MediaChin Labs y Sound Trap para reforzar su motor de curado y para generar nuevos servicios para el usuario.

Adicionalmente, la empresa salió a la bolsa recientemente dándole un nuevo panorama de crecimiento para los años venideros. No obstante, la plataforma aún es vulnerable, particularmente por las dificultades que ha tenido a la hora de lograr márgenes positivos. En efecto, en 2016 reportó pérdidas netas de más de 500 millones de euros debido a las cifras altas de regalías que debe pagar a las discografías que poseen los derechos de autor de los contenidos presentes en su plataforma.

En este contexto, la competencia se ha pronunciado con más fuerza y, aunque Spotify sigue ocupando el primer puesto, queda claro que sus competidores están decididos a no quedarse atrás. Apple Music y Deezer han destacado este año para conseguir cifras considerables en referencia a sus suscriptores y por las innovaciones y alianzas que realizaron en su propio derecho.

De este modo, Apple Music se ha posicionado como principal competidor de Spotify ya que este año sus suscriptores por pago se han multiplicado por tres alcanzando los 30 millones en septiembre de 2017. No obstante, todos los competidores están en igualdad de condiciones y algunos como Pandora y Soundcloud han tenido que tomar decisiones complicadas para poder superar su complicada situación financiera como: vender activos clave, reestructurar el personal o acudir a la banca de inversiones para conseguir inyecciones de capital. Ahora bien, abriendo el espectro y mirando más allá del streaming, la industria musical ha sorprendido en 2017 tanto a nivel creativo como a nivel corporativo.

A nivel social y creativo, 2017 será recordado como un año en el que la música latina conquistó la escena internacional con grandes éxitos como Despacito de Luis Fonsi y Mi Gente de J Balvin, que consiguieron ubicarse en la cima de la Lista Hot 100 de Billaboard pero también como escenario clave de la polémica sobre igualdad de género y los derechos de las mujeres, contribuyendo al debate social que se generó con las causas  #MeToo y Time’s Up.

A nivel corporativo, 2017 sobresalió por las alianzas que se dieron entre el sector tecnológico y musical como, por ejemplo, Youtube con Tickeaster o Facebook con dos de las más grandes editoras musicales de mundo, Universal Music Group y Sony/ATV Music Publishing. De este modo, se generaron nuevas sinergias que facilitaron la interacción del público con los contenidos musicales.

Por otro lado, a nivel legal destacaron varios pleitos notorios que enfrentaron a gigantes del sector y entidades regulatorias con resultados que, en algunos casos tuvieron implicaciones cruciales para la industria musical. Tal vez, el más importante fue la victoria de National Music Publisher’s Association con una decisión de US Copyright Royalty Board que dictó un aumento del 43,8% de las regalías que las plataformas de streaming deben pagar a las editoras y a los compositores detentores de los derechos de autor.

Finalmente, en materia tecnológica surgieron varias innovaciones con un impacto importante en el consumo de contenidos musicales. En este sentido, sobresalen las innovaciones de productos diseñados para aumentar o mejorar la experiencia a la hora de escuchar música, adaptándola a nuevas tendencias tecnológicas como relojes inteligentes o parlantes con inteligencia artificial.

Paralelamente, el mismo sector del streaming en sí se sigue reinventando. Spotify, por ejemplo, demostró que aún hay espacio para innovar gracias al lanzamiento de su nueva aplicación Stations. También Sirius XM, líder en radio satelital, ha empezado a mejorar su oferta de valor integrando elementos oriundos del streaming en su propio ecosistema.

En resumen, en 2017 se ha demostrado que el streaming musical es el responsable de la renovada ola de crecimiento que la industria musical está viviendo actualmente. Más acorde con las formas de consumo contemporáneas, el streaming se ha posicionado como la alternativa principal de consumo musical, modernizando el negocio de la música. Además, ha definido tendencias artísticas a nivel internacional.

En este contexto, la competencia entre las grandes empresas del streaming ha demostrado ser más ardua y contenciosa que nunca y, aunque hay claros ganadores y perdedores, los streamers deben permanecer en guardia y seguir innovando para mantener su relevancia en el mercado.

En cualquier caso, la industria musical y el sector del streaming darán mucho de qué hablar en 2018 y será particularmente interesante ver cómo se seguirán redefiniendo las reglas del juego y cómo los streamers expandirán su alcance más allá de la industria musical, por ejemplo, multiplicando sus vínculos con los sectores de la tecnología y las redes sociales con la intención de encontrar nuevas oportunidades de negocio y para potenciar su crecimiento.

Accede a nuestras publicaciones