8 competencias digitales para el éxito profesional

11 - 04 - 2014

5. Aprendizaje continuo

Vivir en el cambio, trabajar en la innovación constante y en red, aprender continuamente, son los retos cotidianos de todo profesional hoy en día. Aprender a lo largo de la vida no es sólo ya una opción para progresar, es una condición básica para mantenerse en el mercado laboral.

Aprender a aprender, el aprendizaje continuo, se revela como una competencia fundamental a lo largo de la vida profesional y casi como el principal instrumento para mantener la competitividad empresarial. Entre los numerosos cambios que experimentará en los próximos años el mundo del trabajo sobresalen los que tienen que ver con el desarrollo profesional. La principal característica de los profesionales del siglo XXI será la de ser expertos en serie o lo que es lo mismo personas con profundos y expertos conocimientos y competencias sobre diversos dominios pero con la característica de que estos dominios irán cambiando a lo largo de su carrera profesional lo que obligará a estos profesionales a un constante proceso de aprendizaje. Así, la principal habilidad de estos nuevos profesionales no será tanto la posesión de conocimientos concretos y específicos como su capacidad de cambio y adaptación, es decir, su capacidad de aprendizaje continuo e implícitamente su capacidad de crear y gestionar redes de relación que favorezcan ese aprendizaje continuo. Lo relevante será su capacidad para aprender de manera continua y en red y su capacidad para autogestionar su aprendizaje y aprender socialmente, con otros y de otros.

En el ámbito empresarial, Internet está modificando también las formas de aprender y acceder a la formación de los profesionales. Y por tanto, está cambiando el rol que deben desempeñar los departamentos de formación y de recursos humanos. Aprender, mantenerse informado y formado es hoy una decisión personal y autónoma. La desintermediación institucional en el aprendizaje es cada vez más habitual. En el ámbito profesional es cada vez más relevante el papel jugado por los Entornos Profesionales de Aprendizaje (PLEs) donde cada uno configura su propio itinerario formativo y selecciona su red de aprendizaje según sus necesidades, su disponibilidad y sus capacidades previas, aprovechando los contenidos existentes en Internet y la interacción con otros profesionales en las redes sociales. Los encargados de la formación en las organizaciones dejan de ser proveedores de unos contenidos concretos en un tiempo determinado (horas de formación) y en un lugar concreto (sala de formación) para desempeñar un nuevo papel como conectores y dinamizadores de redes y comunidades internas y externas de aprendizaje. Su principal labor debe ser garantizar que existan los entornos adecuados para que los profesionales aprendan de manera continua mientras trabajan. Y al igual que cada día es más habitual que cada empleado trabaje con sus propios dispositivos (BYOD), asistimos cada vez más al fenómeno relacionado de que cada profesional aprenda de su sistema personal de aprendizaje. Es cada día menos viable económicamente y menos eficiente el hecho de que la formación esté desvinculada de los procesos diarios de trabajo. Una de las claves del futuro del aprendizaje en los entornos de trabajo será el aprender trabajando. El reto es enorme tanto para las organizaciones como para los profesionales. Saber desenvolverse en este escenario de autoaprendizaje demanda adquirir y manejar competencias como la gestión de la información, el trabajo en red y el aprendizaje continuo.

Sea cual sea nuestra actividad, la formación que se adquiere en un momento dado, por muy completa que sea, queda obsoleta rápidamente. Mantenerse actualizado es una tarea que se prolonga a lo largo de toda nuestra vida profesional. La movilidad y el cambio no son cuestiones que sólo afecten a la tecnología. El cambio constante, no ya de puesto de trabajo o de empresa, sino de orientación profesional, es ya una realidad.

Aprender hoy tiene que ver con comprender los valores de la cultura digital, participar de manera proactiva en el propio proceso de aprendizaje, desarrollar un aprendizaje conectado, situado y contextualizado, crear redes de aprendizaje, compartir prácticas y experiencias, entender y manejar el aprendizaje colaborativo, desarrollar la capacidad de autonomía en el aprendizaje, fijarse metas y objetivos, y tener espíritu crítico para seleccionar las fuentes del aprendizaje.

El aprendizaje continúo incluye la capacidad de autogestionar nuestra capacitación digital; saber utilizar Internet con sus recursos y redes para identificar información relevante; saber gestionar el conocimiento; conocer los mecanismos del aprendizaje en línea, tanto si es de manera síncrona como asíncrona, individualmente o en grupo; saber aprovechar la potencialidad del aprendizaje entre pares y contribuir al aprendizaje de otros, reconocer la importancia de la identidad digital profesional, del currículo como un portfolio de actividad a lo largo de la vida profesional y la relevancia de construir redes estables de profesionales que nos permitan aprender con otros y de otros.

El nuevo profesional quiere además aprender mientras realiza su trabajo, de manera continua, utilizando tanto fuentes de información internas como externas, inmediatamente, cuando tiene la necesidad, socialmente, con otros y de otros, y de manera autónoma y con control sobre lo que aprende.

El aprendizaje continuo incluye una serie de prácticas formales, no-formales e informales que deben adaptarse de manera continua con el objetivo de mejorar el conocimiento, las habilidades y las competencias. Adquirir la competencia del aprendizaje continuo es por definición un proceso.

EL PROFESIONAL CON LA COMPETENCIA DE APRENDIZAJE CONTINUO ES CAPAZ DE:

  1. Gestionar su propia capacitación digital

  2. Emplear Internet para mantenerse actualizado respecto a su especialidad o campo de conocimiento

  3. Conocer y utilizar herramientas y recursos digitales para la buena gestión del conocimiento

  4. Participar en actividades de formación reglada o informal en línea

  5. Contribuir al aprendizaje entre iguales en entornos virtuales y comunidades de práctica

  6. Transferir su capacitación en entornos analógicos a los nuevos entornos y herramientas digitales

  7. Dar visibilidad a su capacitación profesional utilizando la red

  8. Establecer y mantener una red de contactos profesionales de valor en redes virtuales 

APORTA A LA ORGANIZACIÓN:

  1. Mejora la eficiencia y reduce los costes de la formación

  2. Desarrolla la cultura interna de la organización

  3. Mantiene a la organización actualizada y competitiva en el mercado

  4. Favorece la creación de redes de aprendizaje interno

  5. Facilita el intercambio de información y a la larga la innovación 

Capítulo: 5. Aprendizaje continuo