¿Por qué Facebook ha comprado Whatsapp?

12 - 03 - 2014

La batalla por el dominio del mercado móvil, la potencialidad de una aplicación con muchas expectativas de crecimiento o la monetización de la audiencia explicarían la astronómica cifra que Facebook ha pagado por Whatsapp.

¿Cuánto vale algo que muchos usan mucho a cambio de casi nada? Según Mark Zuckerberg, creador de Facebook, ese “algo”, es decir Whatsapp, cuesta 13.800 millones de euros. Pagar 42 dólares per cada uno de los 450.000 usuarios de Whatsapp parece una suma desorbitada si lo comparamos con los 3 dólares por cliente que desembolsó el gigante japonés Rakuten cuando adquirió Viber, uno de los principales competidores de Whatsapp.

Los mismos protagonistas de la operación Facebook-Whatsapp nos dieron, durante la celebración del Mobile World Congress, algunas pistas sobre los porqués del indigesto precio de venda de la aplicación de mensajería, de la estrategia que subyace a esta maniobra y de sus implicaciones. El mismo Zuckerberg aseguró que Whatsapp “ya vale más de 19.000 millones de dólares” tras destacar que, aunque la aplicación genere pocos beneficios, tiene el valor de sus usuarios. A continuación, desbrozamos las claves que podrían explicar las motivaciones de la carísima operación.

Hoy, la batalla digital se libra en el sector del móvil y para salir victorioso hay que ganar audiencia. En este sentido, Jan Koum, cofundador de Whatsapp, confirmó en Barcelona que, a partir del próximo verano, la aplicación de mensajería incorporará el servicio de llamadas de voz. La idea podría ser seguir el modelo de Line, uno de sus máximos competidores. Con este movimiento, Facebook evidencia que su estrategia de acción va más allá del ámbito de la mensajería. Zuckerberg también quiere competir en el mercado de las comunicaciones de voz. Antes lo hizo Google con los hangouts o Microsot con Skype.

Facebook compra Whatsapp por 13.800 millones de euros

Whatsapp es una apuesta segura. El servicio de mensajería cuentacon 450 millones de usuarios, más del doble que Twitter, y el mayor índice de crecimiento registrado en la industria de las aplicaciones en términos de audiencia. La comparativa es contundente. Mientras la media de incremento de usuarios en el sector de las aplicaciones se mueve entre el 10 y el 20%, Whatsapp gana terreno a un ritmo del 72%. Además, su público resulta muy interesante para Facebook, que ha perdido mucho fuelle entre los segmentos más jóvenes de la población, justo el nicho donde Whatsapp tiene más ventaja. El acceso a este target y a nuevos mercados es una garantía de crecimiento.

Dominar el mercado de la telefonía, ganar multitud de clientes, allanar el terreno para hacerse con muchos más. Usuarios, usuarios y usuarios pero ¿paraqué?, ¿Cómo sacar rentabilidad de ellos? En el caso de Whatsapp, la rentabilidad podría pasar por el desarrollo de un modelo de negocio nuevo con la creación de una versión Premium o la introducción de la publicidad. La primera opción podría materializarse aumentando el precio de la subscripción (ahora cada usuario paga una cuota anual de un euro) o aplicando esta subida sólo a aquellos clientes que quieren utilizar contenidos o servicios extra.

Otra alternativa sería abogar por la publicidad. Pese al desmentido de Jan Koum, cofundador de Whatsapp, en el sentido de mantener la autonomía de la aplicación y el compromiso de Zuckerberg de no alterar el servicio, hay antecedentes que nos llevan a pensar que sigue siendo una opción más que probable. De hecho, el mismo Zuckerberg apostó por los anuncios en Instagram  18 meses después de comprar la aplicación y tras haber declarado que estaba comprometido a “hacerlo crecer de manera independiente”.

Pero quizás, la razón fundamental de esta adquisición es el Big data, la obtención, análisis e interpretación de las enormes cantidades de información que puede aportar al ecosistema de Facebook estos 450 millones de usuarios de Whatsapp. Una información muy valiosa para aquellos que quieren apostar por la publicidad vía mensajes o para optimizar FacebookAds.

Como siempre sucede, el tiempo decidirá, juzgará la idoneidad de la maniobra de Facebook y fijará su valor real. Nadie duda hoy, por ejemplo, que los 1.550 millones de dólares que pagó Google por Youtube el 2006 fueron un acierto.

Google ha transformado la página de vídeos en una auténtica fuente de ingresos publicitarios y ha conseguido construir un modelo de éxito. Ahora, nos toca esperar para ver si los avatares de Whatsapp siguen el mismo derrotero.