Mobile: cuando los dispositivos no te dejan ver el bosque

18 - 03 - 2014

Es evidente que, para muchos asistentes, el gran atractivo de un evento como el Mobile World Congress  se centra en descubrir las últimas tendencias en dispositivos. El interés mediático que despiertan los nuevos terminales es indiscutible, pero en un segundo plano, menos llamativo pero de más calado, subyace el verdadero impacto del móvil en los negocios. Como si de un iceberg se tratara, lo más relevante de la MWC2014 ha quedado sumergido bajo el fulgor de las últimas novedades en dispositivos varios, este año ha sido el turno de los denominados wearables como las pulseras, los relojes, etc.

Si bien es cierto que el sector del móvil representa la “segunda ola” de la trasformación digital, la enumeración de las novedades de esta industria tiende a centrarse, en muchas ocasiones, en lo anecdótico. De la misma manera que la digitalización ha supuesto una transformación sin precedentes por la extensión y rapidez de su adopción y desarrollo en diversos sectores, negocios, equipos y personas; el mobile representa una  transformación tan importante en algunos sectores como la propia digitalización. La irrupción móvil implica repensar de nuevo negocios y procesos. Cada vez son más las empresas que orientan su estrategia global hacia el móvil (mobile first) así como firmas “móvil nativas”, nacidas y pensadas sólo para dispositivos móviles (only mobile).

La hiperconectividad, otro de los temas estrella para entender el imparable ecosistema del móvil, ofrece nuevas vías de relación y, por lo tanto, de negocio. El impacto móvil afecta o afectará en breve y, en mayor o menor medida, a  todos los sectores. Comenzamos a tener algunos indicadores estadísticos que dimensionan la magnitud y la repercusión que puede tener este proceso. A continuación, destacamos algunos de los más relevantes:

Si la digitalización supuso que los negocios se volvieran más líquidos, destruyendo barreras de entrada, trasformando procesos y la cadena de valor al tiempo que se simplificaron las estructuras organizativas, el mobile representa un nuevo impulso en este sentido. En un momento en que muchos aún están en pleno proceso de adaptación, cabe suponer la llegada de una nueva revolución, la del móvil. Ello exige que las empresas incorporen el mobile en su estrategia global convirtiéndolo en uno de los pilares de desarrollo de su negocio.

Establecer una estrategia mobile implica mucho más que desarrollar un par de apps o conseguir que los directivos manejen una tablet. Se trata de poder alcanzar los objetivos de negocio a través del ecosistema del móvil, ya sea incorporando el uso de dispositivos para mejorar los procesos a lo largo de la cadena de valor, como incorporando las diferentes posibilidades que ofrece el dispositivo como un nuevo “punto de contacto” con los clientes.

Una rápida revisión a las conclusiones de las últimas ediciones del MWC nos permite analizar la evolución del sector del móvil. En pocas palabras,  cómo las empresas de Internet y todas aquellas centradas en el mercado de las aplicaciones han ido ganando peso paulatinamente, al tiempo que las operadoras han ido perdiendo protagonismo.  

Si hace dos años, las grandes 'telecos' del mundo aprovechaban el congreso para anunciar el lanzamiento de Joyn (hoy, prácticamente desaparecido) con la intención de luchar contra Whatsapp, las primeras portadas de esta edición del MWC las protagonizó Jan Koun, fundador de  la empresa recién adquirida por Facebook, al anunciar que Whatsapp ofrecerá llamadas de voz antes de verano.