Internet of Things Solutions World

21 - 09 - 2015

Esta semana en una reunión en Madrid un empresario me ha preguntado qué tenía que hacer para conocer las tecnologías que podrían modificar su modelo de negocio en los próximos años. Mi respuesta ha sido, “Barcelona”. Y es que con un foco tan genérico,  existen tres ámbitos tecnológicos a los que hay que estar atentos: la llamada “internet de las cosas” (la capacidad de colocar un sensor en casi cualquier objeto), la tecnología aplicada a los usos personales (que pivota alrededor de los dispositivos móviles, sean teléfonos, relojes, pulseras, gafas…) y el espacio donde ambas tecnologías interactúan que, mayoritariamente, son las ciudades.

Barcelona ha sabido configurar una propuesta seria y de ambición mundial para observar y reflexionar en estos tres ejes. Esta semana se ha celebrado en la Fira de Barcelona la primera edición del Internet of Things Solutions World, la nueva apuesta de la ciudad para consolidar la posición tecnológica en el mundo. En noviembre, el mismo escenario acogerá la  quinta edición del Smart City Expo, y en febrero tendremos la décima edición del Mobile World Congress. En 10 años, Barcelona y Cataluña han sabido configurar una propuesta ordenada y ambiciosa alrededor de los tres ejes más importantes y que marcarán cómo la tecnología modifica y modificará los negocios y la sociedad.

Este Internet of Things Solution World se ha estructurado en bloques temáticos que evidencian una clara orientación a usos y aplicaciones concretas, como la manufactura, la energía, la salud, el transporte o la logística; y en solo tres días más de 120 conferenciantes y cerca de un centenar de expositores de todo el mundo han merecido la atención de millares de visitantes. Un congreso que justo arranca pero que tiene muchos ingredientes para convertirse en un punto de encuentro importante.

Internet sigue evolucionando, imparable, y de la misma manera que ahora estamos viviendo una etapa en que la red está muy dominada por todo lo que las personas pueden aportar, empezamos una nueva fase donde ganará mucho peso todo lo que los objetos (sensores) puedan aportar. La internet de las personas ha modificado profundamente sectores como el turismo o la política, para poner solo dos ejemplos, y esta nueva internet de los objetos también provocará cambios profundos en muchos sectores, como el farmacéutico o el industrial. Venimos de una internet social, donde lo que importa es qué hace la gente y ahora empezamos una Internet donde lo relevante es la capacidad de conectar cualquier cosa. Los ingenieros recuperan protagonismo.

Se ha abusado del ejemplo absurdo de la nevera que sabe que no tiene yogurts y sola hace el encargo al supermercado, pero es mucho más ilustrativo el caso de la maleta que te dice dónde está si la pierdes, el autobús que te dice por dónde va y cuánto le falta para llegar (ya podéis imaginar cómo cambiará el acceso al transporte público), o el de la tira que mide constantemente el nivel de glucosa en sangre y si vuestro abuelo diabético se pone a 250 de azúcar, y médico se pone en contacto y a vosotros os avisan (imaginad cómo cambiarán los servicios de salud). Actualmente, los motores de un avión ya tienen tantos sensores que pueden llegar a generar 500Gb de datos en un solo vuelo, imaginad cómo se verán modificados los sistemas de monitorización y seguridad industrial.

Esta capacidad de poner sensores en objetos generará nuevos flujos de datos capaces de rediseñar nuevos servicios. Y, por tanto, de modificar profundamente modelos actuales de negocio. Empresarios de todos el mundo que quieran estar atentos deberían poner a Barcelona en su agenda si es que aún no la tenían.

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Artículo publicado el 19 de septiembre de 2015 en Via Empresa