8 competencias digitales para el éxito profesional

11 - 04 - 2014

Conclusión

Vivimos en un mundo digital, global y conectado, caracterizado por el cambio social y tecnológico continuo y acelerado, por la irrupción constante de nuevos actores y por la movilidad y la conectividad ubicuas. El proceso de digitalización en el que estamos inmersos está generando una realidad económica que nos ofrece nuevas oportunidades. La economía digital es silente, se desarrolla en un territorio no físico, inmenso e invisible, y está regida por múltiples automatismos que le confieren dos características clave, velocidad e impredecibilidad. Su irrupción está siendo fuente de crecimiento y creación de oportunidades empresariales y profesionales, de tal modo que se estima que en unos 4 años el peso de la economía digital en el total de la economía mundial sea el doble que el actual. Es decir, en las economías avanzadas las oportunidades de crecimiento están en el territorio de la economía digital. En España, aporta ya más de 23.400 millones de euros al PIB español (2%), una cifra que se triplicará hacia el 2015 y que convierte lo digital, el único con este potencial de crecimiento, en un elemento clave para el futuro de la economía española.

Esta realidad económica invita a los responsables de las empresas a integrar lo digital en su quehacer diario, a explorar nuevas oportunidades de negocio y a adecuar las capacidades organizativas de sus empresas para aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento que lo digital les ofrece. La clave para las organizaciones y los profesionales es ser capaces de ver el cambio digital no como una amenaza sino como una gran oportunidad para adaptarse, aprender, reaprender, evolucionar y avanzar. La clave es ver la transformación digital como la gran oportunidad que es.

Sólo siendo profesionales competentes digitalmente podremos abordar el futuro del trabajo con ciertas garantías, sólo con profesionales competentes digitalmente las organizaciones pueden afrontar con seguridad los actuales procesos de transformación digital. Sólo con profesionales competentes digitalmente podemos hablar de organizaciones digitalmente competentes. Tener profesionales competentes es la mejor garantía para ser competitivos y construir equipos y organizaciones ágilesque nos permitan afrontar con éxito los rápidos cambios del entorno. Equipos de alto rendimiento que deben estar orientados a resultados, basados en liderazgos distribuidos, intensivos en el uso de tecnologías y de información, con altas capacidades de comunicación y aprendizaje y acostumbrados al trabajo en red y colaborativo.

El modelo de competencias aquí expuesto es un modelo eminentemente práctico y basado en la experiencia adquirida en el acompañamiento en los procesos de transformación digital de negocios y organizaciones. Reúne las 8 competencias básicas que todo profesional debe adquirir y desarrollar para afrontar el proceso de transformación digital. Aplicadas sobre el conjunto de una organización producen un gran impacto. Todas son relevantes y necesarias. Individualmente nos hacen mejores profesionales. Colectivamente nos permiten enfrentar con éxito el desafío digital; aprovechar las oportunidades; focalizar las inversiones; desarrollar una cultura digital en toda la organización; ser persistentes en el cambio y consistentes en la visión. La transformación digital no es un asunto de tecnologías sino una cuestión de visión, estrategia, cultura organizativa y rediseño de procesos. Es ser capaces de superar con éxito el reto de la gestión del talento en tiempos de redes. De ahí la importancia de los profesionales y su desarrollo profesional. De ahí el papel protagonista que deben desempeñar los equipos directivos en el impulso inicial y en el apoyo posterior y mantenimiento de esa transformación. Y de ahí, también, la importancia de contar con el talento adecuado y disponer de profesionales competentes digitalmente. Es una responsabilidad compartida, pero es sobre todo una responsabilidad de los equipos directivos adquirir un fuerte compromiso a la hora de impulsar el desarrollo interno de estas competencias digitales.

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