
Pepe Tomé
20 marzo 2012
¿Es el final de la larga cola?
7 ComentariosCuando en 2004 Chris Anderson acuñó el término Long Tail, todos los presentes asentimos con rotundidad. Alguien había creado un modelo que explicaba lo que comenzábamos a crear: una realidad, basada en redes digitales, que respetaba y fomentaba la diversidad y el control en todos nuestros procesos (producción, comunicación, distribución, etc.).
Años más tarde, la cosa se ha ido complicando, principalmente en cuatro frentes:
1.- El contenido social: todos estamos como locos compartiendo, generando contenidos, luchando por la atención de nuestras audiencias. Esta abundancia de comentarios (que no necesariamente “conversaciones”) obliga a las plataformas a generar algoritmos que nos presentan aquellos trozos de información que potencialmente nos resultarán de mayor interés en diversos formatos (trending topic, newsfeed, +1, etc.). Alguien elige por nosotros.
2.- La guerra de plataformas: Ante la llegada de Google+ varias redes sociales se han ido cerrando en un intento de crear espacios autosuficientes de los que no hace falta salir. Una vez tienen al usuario cautivo, ellos eligen cuál será el contenido más relevante de entre las fuentes que este ha seleccionado.
3.- Los agregadores inteligentes: nos abruma tener el “reader” con “1000+”, de ahí que cada vez más recurramos a aplicaciones y sistemas “inteligentes” (tipo Zite) que nos sugieren qué es interesante para nosotros en función de perfil, intereses y comportamientos. De nuevo, dejamos que alguien elija por nosotros, generalmente sustentado por una “mayoría” a quien le ha interesado algo.
4.- La navegación móvil: Cada vez pasamos más tiempo usando Apps en lugar de los browsers de nuestros dispositivos móviles. Es lógico, la experiencia es más inmersiva, son más monas, etc. Pero una vez más nos estamos cerrando. Estamos recurriendo a pocos sistemas cerrados de nuestra confianza para que nos doten de contenido, en lugar de acceder a la diversidad de la vieja web.
En definitiva, para defendernos de la sensación de sobredosis de información, estamos fomentando que otros elijan por nosotros lo que debemos ver, consumir y hacer. Todo ello bajo una apariencia de diversidad, ya que el contenido nos llega con la impronta de distintos emisores a través de “lo social”.
¿Y qué podemos hacer al respecto? Más que nunca es importante definir claramente una estrategia de presencia digital, estar por estar no sirve de nada si nadie nos ve, y cada vez es más difícil que nos vean. Disparar en multiples direcciones sólo sirve para desgastarnos.
Es fundamental tener claros nuestros objetivos estratégicos (no los “objetivos digitales”, sino los estratégicos de la organización o de la marca), analizar el entorno y las acciones que realizan nuestros públicos, definir qué territorios podemos ocupar, con qué tipo de contenidos, cómo hemos de alimentarlo y cómo vamos a medir los réditos obtenidos.
Si el espacio se concentra, hemos de estar seguros de que nosotros no dispersamos.
Foto : http://www.flickr.com/photos/jollino/5675336652/




marzo 20th, 2012 at 11:04 PM
Hola!
El artículo muy interesante, como siempre. Son momentos en los que nada está fijo, y lo que hace poco parecía la panacea en dos meses se queda obsoleto. Justo la semana pasada escribí un artículo sobre las apps y la forma en la que comen espacio a los navegadores:
http://gorkag.com/2012/03/14/aplicaciones-vs-web/
Un saludo
marzo 21st, 2012 at 8:58 AM
Hola, me ha gustado mucho la reflexión, es verdad que cada vez más delegamos la decisión de compra en lo que nos sugieren, incluso con los resultados de búsqueda ni nos molestamos en buscar más allá de la página 1 o ir a la búsqueda avanzada y esto creo que es malo. Igual es simplificar mucho pero creo que es necesario que hagamos un esfuerzo por buscar más allá por comparar opiniones y por buscar otras fuentes, delegar tanto puede pasar factura. Respecto a lo de crear espacios autosuficientes creo que es la panacea que se ha buscado en Internet desde el principio, todos aquellos portales hoy muchos ya desaparecidos querían darle al usuario todo para que no saliera las noticias, el correo, las búsquedas…. veremos en que acaba todo esto.
Saludos
marzo 21st, 2012 at 1:37 PM
Enhorabuena por el blog. Sobre el post, yo pienso que siguen existiendo mercados (grupos de personas) que necesitan cosas que van más allá de los productos/servicios que se ofrecen de forma masiva (empresas que hacen que quieras cosas, en vez de hacer cosas que quieres). Y sigo pensando que Internet es el espacio perfecto para encontrarse con esas personas y con sus necesidades si encuentras el rumbo adecuado (que será cambiante y dinámico, por supuesto).
Comparto plenamente lo que relatas respecto a la importancia de concentrarse en los objetivos estratégicos de la organización, y no percibir “lo digital” como algo inconexo de la estrategia global, como un mero lugar donde “hay que estar” (pero sin saber bien por qué).
Un saludo,
Manuel
marzo 21st, 2012 at 5:11 PM
Interesante reflexión. Pienso que los nuevos servicios de curación de contenidos – así como los destinados a mejorar la experiencia de lectura estilo readability- preservan el concepto de la larga cola ante el incremento de ruido digital. Así mismo los ecosistemas de redes sociales incrementan la interactividad y el intercambio de contenido permitiendo descubrir muchas novedades cada vez más rápido. En cuanto a las app creo que el continente no condiciona el contenido – salvo alguna excepción-. Y la curación – filtrado o segmentación- de contenidos no es nueva – aunque si está de moda-. El servicio de recomendaciones de Amazon está en esta línea. Al igual que el sistema de reputación de Ebay. No creo que estemos delegando la elección de contenidos sino que hay herramientas que nos lo facilitan pero sin perder el control.
Santi
marzo 21st, 2012 at 7:14 PM
El razonamiento está muy bien pero, sin querer “chafar” la argumentación, eh?, creo que no sugiere el fin de la larga cola. De hecho, yendo al principio del razonamiento, todos necesitamos líderes, gurús, curadores o como se les quiera llamar… y las redes no cambiaron ni cambiaran esto porque es algo inherente al ser humano. Todos necesitamos a alguien que nos diga o nos ayude a “elegir”. No se ha terminado con los críticos de cine o de libros que nos decían que ver o qué leer sino que ahora los críticos se han multiplicado por un millón y ahí está para mi la larga cola.
La larga cola es que ahora hay millones de sitios y opciones donde uno elige que ver o a quien seguir.
Dicho esto admitiré que la cosa empieza a volverse difícilmente gestionable y es normal que la gente opte por “arremolinarse” en un sitio y, por lo tanto, solo tendemos a escapar del extremo y a nivelar las cosas.
Pero déjame decirte, amigo y admirado Pepe, que no sabes lo que me alegro de que exista este mundo de Internet porque por fin casi todo el mundo y casi todas la empresas tienen un lugar donde relacionarse. Así que larga vida a la larga cola.
marzo 26th, 2012 at 5:16 PM
Muchas gracias a todos los que habéis participado en el debate,
Gorka, me gusta mucho la reflexión en tu post, así como el deseo de mantener espacios abiertos en los que seguir descubriendo.
Idoias, comparto contigo la idea sobre el fracaso de los sistemas cerrados en el pasado sustentados en ideas que no se basaban en los deseos del usuario sino en posibilidades tecnológicas. Eso sí, ahora la tecnología está alimentadas por los deseos y usos de las personas y parece que la personalización de contenidos y servicios toma un cariz muy diferente.
Manuel, totalmente de acuerdo eno que La Red es el espacio ideal para el encuentro de usuarios y necesidades no necesariamente masivas, ahí está su riqueza y futuro
Santi, está claro que aun queda mucha la larga cola, que lógicamente seguirá existiendo. Los servicios aquí expuestos facilitan que el usuario “encuentre” el contenido o servicio sin gran esfuerzo y sin tener que investigar, por lo que algunos productos, servicios y contenidos pueden pasar inadvertidos en un primer vistazo.
Y por último, amigo David, me uno a tu deseo de diversidad… aunque como tu dices, ante la dificultad de gestión, cedemos voluntariamente parte de nuestra elección de consumo.
Muchas gracias de nuevo!
Pepe.
abril 10th, 2012 at 5:29 PM
Certero artículo en momentos de “sociedad líquida” y economía de la atención.
Como bien dices, esta abundancia de comentarios (que no necesariamente “conversaciones”) obliga incluso a estrategias de filtrado de la ingesta de información , para así generar aprendizaje y conocimiento, otro de los potenciales de las herramientas sociales.
Mi opinión es que debe debemos ser capaces de generarnos “redes de confianza de personas” es decir “emisor de información con criterio y valor” , por áreas de conocimiento que nos interesen y así generarnos nuestras propias redes de ” content curation” .
Un saludo.