
29 enero 2009
Facebook: personal vs profesional
2 Comentarios
Ya hace algún tiempo que llevo usando Facebook. Como muchos entre hace tiempo y acabé no encontrándole demasiado sentido, la causa era evidente entonces, no había nadie dentro con el que pudiera relacionarme, no estaban mis amigos. A medida que ha ido creciendo y ha venido convirtiéndose en un monstruo de más de 150 millones de usuarios, se ha llenado de la gran mayoría de la gente que conozco. Ahora sí tiene sentido, hago cosas que no hubiera imaginado (subir las fotos que antes hubiera subido a flickr o cambiar el estado que cambiaba en mi Gmail) por la sencilla razón de que es donde se encuentran mis amigos. Mi criterio personal es el de no aceptar como amigo a nadie que no conozca personalmente o con el que haya entablado una relación profesional (virtual o real), es un criterio compartido por más gente por supuesto.
Con el paso del tiempo, me empiezo a preguntar sobre el uso de Facebook. ¿Qué es lo mejor, usarlo para uso personal o para uso profesional, o para ambos? Seguramente la tendencia es, en muchos de los trabajos, a que ámbitos personal y profesional estén cada vez más cerca. Así pues, surge la duda y el miedo sobre lo que debemos o no debemos hacer en Facebook, lo que pertenece o no pertenece a cada ámbito, la privacidad. Algunas personas optan por crearse dos perfiles, uno para el uso profesional y otro para el uso personal, otros, por el uso de un solo perfil para ambos ámbitos. Es una opción personal. Admito que hay que ser consciente de lo que uno hace en Facebook, pero también hay que serlo cuando uno se pone al volante de un coche, es algo básico, pero para ello ‘solo’ es necesario conocer el funcionamiento de la herramienta.
Lo que me sorprende ahora es ver como algunas empresas empiezan a dar criterios de comportamiento a sus empleados sobre cómo deben actuar en Internet, el caso más reciente el de The New York Times y las normas para sus reporteros, una precaución para evitar que pueda ponerse en duda su imparcialidad. Se trata de un caso especial ya que seguramente en muchos casos usen Internet también para realizar su trabajo, pero es significativo que las empresas comiencen a considerarlo dentro de sus políticas.
Veremos que nos depara el futuro…



enero 31st, 2009 at 3:45 AM
Has atinado a mi juicio, David, en distintos aspectos que mencionas en el post. Básico lo de ser consciente de lo que hacemos, de lo que contamos o no contamos en el barrio global este del Feisbús. Porque también en los barrios y pueblos se comentaba, se “chismorreaba”, pero la trascendencia era menor.
Además, esa huella digital que dejamos puede ser para mal… o para bien.
Y como coincido con tu criterio… te agrego
febrero 1st, 2009 at 10:57 AM
[...] A ver como sale este semanal, que lo escribo apaleado por un virus de nueva generación que me ha pillado desprevenido. Apaleada también quedó la Internet 2.0 ayer, cuando Google falló. El gigante parece que se tambalea un poco y deja lastre; por ejemplo, abandonó una aplicación que me consta que mucha gente utilizaba: Google Notebook. Por suerte, hay un buen montón de candidatas a sustituirla y las presenta El Caparazón en un extensa revisión de alternativas. Alguno habrá que se esté acordando de la madre de Google. Bueno, para eso está la libertad de 2.0 expresión, que dice Aníbal en un artículo donde revisa las implicaciones de este concepto en las redes sociales. También Aníbal cuestiona la cantinela de la muerte de los blogs y es que los blogs son blogs, ni más ni menos. No puede faltar el eterno tema de Facebook y qué se puede hacer con él. En Roca Salvatella intentan averiguar su uso ideal: personal vs profesional. [...]